Yoga en verano
El verano trae consigo una energía única: días más largos, temperaturas más cálidas y una sensación general de vitalidad. Es el momento perfecto para adaptar tu práctica de yoga y aprovechar al máximo esta temporada vibrante. Aquí te presentamos algunas formas en las que puedes disfrutar del yoga en verano:
- Yoga al Aire Libre. Aprovecha el clima cálido y lleva tu esterilla afuera. La naturaleza proporciona un escenario inspirador para tu práctica. Prueba hacer tu rutina matutina en un parque o en la playa para disfrutar del aire fresco y la conexión con la naturaleza.
- Secuencias Refrescantes: Durante los días calurosos, opta por secuencias de yoga más suaves y refrescantes. Elige posturas que ayuden a estirar y relajar el cuerpo, como las flexiones hacia adelante, las torsiones suaves y las posturas de apertura de cadera. Estas posturas no sólo te ayudarán a mantenerte fresco, sino que también promoverán la relajación.
- Respiración y Meditación: La respiración profunda es fundamental para mantenerse fresco y calmado en climas cálidos. Prueba ejercicios de respiración como la respiración de enfriamiento (Sitali Pranayama) o la respiración alterna (Nadi Shodhana) para mantener la calma y regular la temperatura corporal.

- Hidratación y Alimentación Consciente: Durante el verano, es crucial mantenerse hidratado. Beber agua antes, durante y después de tu práctica de yoga es esencial para contrarrestar la pérdida de líquidos debido al calor. Además, opta por alimentos frescos y ligeros que nutran tu cuerpo sin sobrecargarlo.
- Adaptabilidad y Flexibilidad:El verano puede llevar consigo cambios impredecibles en el clima, así que mantén una mente abierta y flexible en tu práctica. Si planeas una sesión al aire libre y el clima cambia, no te desanimes. Simplemente adapta tu práctica a tu entorno interior y sigue disfrutando de los beneficios del yoga.
- Práctica de Yoga en el Agua:¿Qué tal probar una variante única de yoga durante el verano? El yoga en el agua, como el paddleboard yoga o el aqua yoga, ofrece una experiencia refrescante y desafiante al mismo tiempo. La estabilidad requerida en el agua añade un nuevo nivel de concentración a tu práctica.
El verano es un momento ideal para sumergirse en una práctica de yoga rejuvenecedora y adaptable. Aprovecha la naturaleza, adapta tu práctica a la temporada y siente cómo el yoga te ayuda a mantenerte fresco, relajado y en equilibrio durante estos meses cálidos y energizantes.

Principales posturas para practicar yoga en verano
- Tadasana (Postura de la Montaña). Esta postura esencial es la base de muchas otras. De pie, con los pies juntos, los brazos a los lados y la mirada al frente, se busca la alineación adecuada de todo el cuerpo.
- Adho Mukha Svanasana (Postura del Perro Mirando Hacia Abajo). Desde una posición de tabla, se levantan las caderas hacia arriba y hacia atrás, formando una V invertida con el cuerpo. Se estira intensamente la espalda y se fortalecen los brazos y las piernas.
- Virabhadrasana I (Postura del Guerrero I). Esta asana fortalece las piernas y los brazos. Se adopta una postura amplia, con una pierna flexionada hacia adelante y la otra estirada hacia atrás, mientras se levantan los brazos hacia el cielo.
- Virabhadrasana II (Postura del Guerrero II). Similar al Guerrero I, pero con la cadera abierta hacia un lado, las caderas y los hombros se alinean hacia la pierna delantera, y los brazos se extienden horizontalmente, mirando hacia la punta de los dedos.
- Balasana (Postura del Niño). Una postura de descanso que se realiza arrodillado, llevando el torso hacia adelante y dejando caer la frente al suelo. Es una posición de relajación y estiramiento suave.
- Sukhasana (Postura Fácil o Cómoda). Sentarse en el suelo con las piernas cruzadas. Esta es una posición utilizada para la meditación y la respiración consciente.
- Utkatasana (Postura de la Silla). Se simula la posición de sentarse en una silla imaginaria, manteniendo la columna recta y los brazos extendidos hacia el frente o elevados por encima de la cabeza.
- Savasana (Postura del Cadáver). La postura final de cualquier práctica de yoga. Se trata de acostarse boca arriba en el suelo, con los brazos y las piernas relajados, permitiendo que el cuerpo se relaje completamente.
Estas son solo algunas de las numerosas asanas en el yoga, cada una con sus propios beneficios físicos y mentales. La práctica regular de estas posturas puede ayudar a mejorar la flexibilidad, la fuerza, la concentración y el bienestar general del cuerpo y la mente.
Fuentes:

