La betahistina pertenece a un grupo de medicamentos llamados fármacos antivertiginosos.
La betahistina se utiliza para el tratamiento del Síndrome de Ménière, que es un trastorno que se caracteriza por presentar los siguientes síntomas: vértigos (con náuseas y vómitos), pérdida de audición y sensación de ruido dentro del oído (acúfenos).