Eczema y Psoriasis: Una guía completa para comprender y combatir estas afecciones en invierno
Eczema y Psoriasis: Una guía completa para comprender y combatir estas afecciones en invierno
El eczema y la psoriasis son dos condiciones comunes de la piel que pueden afectar significativamente la calidad de vida de quienes las padecen. Si bien comparten algunas similitudes, como la irritación, el enrojecimiento y la picazón, se distinguen por características y desencadenantes únicos.

Eczema: Una piel inflamada y seca
El eczema, también conocido como dermatitis atópica, es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca sequedad y enrojecimiento en la piel. Se caracteriza por brotes recurrentes que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en la cara, las manos y los pies. Los síntomas del eczema incluyen:
- Piel seca, escamosa y agrietada
- Enrojecimiento
- Picazón intensa
- Inflamación
- Ampollas
- Engrosamiento de la piel
- Molestia o dolor

Psoriasis: Un crecimiento acelerado de las células cutáneas
La psoriasis es una enfermedad autoinmune que causa un crecimiento acelerado de las células de la piel. Este crecimiento excesivo produce placas rojas, gruesas y escamosas que pueden afectar cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en el cuero cabelludo, los codos, las rodillas y la parte baja de la espalda. Los síntomas de la psoriasis incluyen:
- Placas rojas, gruesas y escamosas
- Piel seca y agrietada
- Picazón
- Dolor o ardor
- Uñas engrosadas y deformes
- Articulaciones rígidas e inflamadas (en algunos casos)
El frío y la sequedad como enemigos
Tanto el eczema como la psoriasis tienden a agravarse durante el invierno debido a varios factores:
- Aire seco: El aire frío y seco del invierno elimina la humedad de la piel, volviéndola más seca, irritada y propensa a brotes.
- Baños calientes: Los baños o duchas calientes pueden resecar la piel y empeorar los síntomas de ambas afecciones.
- Sudoración excesiva: La ropa abrigada y la calefacción interior pueden provocar sudoración excesiva, atrapando la humedad en la piel y empeorando los síntomas.
- Estrés: El estrés es un desencadenante común del eczema y la psoriasis, y los niveles de estrés suelen aumentar durante las fiestas navideñas y el comienzo del año nuevo.
Prevención y control: Manteniendo la piel sana en invierno
Si bien el invierno puede ser un desafío para quienes padecen eczema o psoriasis, existen medidas que pueden ayudar a prevenir el empeoramiento y mantener la piel sana:
- Humedecer la piel: Es fundamental mantener la piel hidratada durante todo el año, pero especialmente en invierno. Utiliza una crema hidratante rica y sin fragancias varias veces al día.
- Evitar baños calientes: Opta por duchas tibias y cortas. Utiliza un limpiador suave y sin fragancias.
- Vestirse en capas: Usar varias capas de ropa ligera te ayudará a regular la temperatura corporal y evitar la sudoración excesiva.
- Humidificar el ambiente: Un humidificador agregará humedad al aire, previniendo la sequedad ambiental que puede empeorar los síntomas.
- Manejar el estrés: Practica técnicas de relajación como yoga, meditación o respiración profunda para controlar el estrés.
- Utilizar protectores solares: La piel afectada por eczema o psoriasis puede ser más sensible al sol. Usa un protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior todos los días, incluso en días nublados.
- Consultar con un dermatólogo: Si los síntomas del eczema o la psoriasis empeora en invierno, es importante consultar con un dermatólogo para obtener un tratamiento adecuado.
Fuentes

